No tengo más remedio que adorarte, Cristóbal.
Y siento que me falta corazón para quererte como siento.
Palidece todo a tu lado, especialmente yo.
No tengo más remedio que adorarte, Cristóbal.
Y siento que me falta corazón para quererte como siento.
Palidece todo a tu lado, especialmente yo.
Cristobal,
Tú elegiste el día en que naciste, presagiando la forma en que, de a pocos, eligirás la vida que quieres tener.
Primero llegaste a mi mente,
luego a mi anhelo y
después, anduviste muchos muchos días dentro de mi panza,
Dictandome qué comer, caminando conmigo, descubirendo lugares, ideando planes
Cristobal,
Para cuando me leas, sepas
Que cuando me miras, no se si tratando de reconocerme o intentando afirmarte, me siento la persona más afortunada de la tierra
Que cuando intentas hablarme, ya sea con un ay, un gui, un agu, un ga, o soplando saliva, te entiendo perfecto, sé lo que dices y creo que pienso igual que tú
Que cuando sonries, con esas encias sin dientes, con ese hoyito perfecto, con esos ojos de pestañas inacabables, creo que podría morir ahí mismo, de tanta felicidad
Y que cuando lloras, y veo una lágrima rodar por tus cachetes suavecitos, creo que podría morir ahí mismo, de puro dolor
Cristobal,
Eres tan frágil y a la vez ya tan fuerte
Tan exigente y a la vez tan empático
Tan ávido y a la vez tan paciente...
Eres mi dicha,
Cristobal.
Y cómo te dije en algún alboroto hormonal,
Te deseo que diseñes una vida, al menos tan buena, como la que eligió mamá.
Cuando te veo, me vuelvo real
me convierto en mi misma
una vez más
Le diste a mi corazón la capacidad de expandirse
Hasta un poquito antes de reventar
Y a mi espíritu,
La complicidad que añoraba
aun sin saberlo
Le enseñaste a mis ojos a sonreir
hasta ser rendijas
Acostumbraste a mis manos
A que no acepten nada menos que absoluta suavidad
Tu mente necia
Ayudó a mi mente necia
A encontrar mucho más que posibilidad
Tu corazon, gigante e ilimitado,
Me enseñó cómo era esa magia
De multiplicar el amor
Y con todo eso,
Lograste que pueda yo, al fin,
utilizar mi mayor talento:
Amar.
Desmedida,
Excesiva,
Abundante,
Exuberantemente
Cuando te siento, me vuelvo real
Al fin soy yo misma
Luego de largos años de intentar.
Nunca tuve tanta consciencia de ser tan animal
De querer aullar solo del dolor imaginario
De querer matar solo del peligro remoto
De posponer el frío
el hambre, el sueño, el dolor
De dejar de sentirlo todo
Excepto la necesidad de cuidar
¿Dónde están las grandes epopeyas
provocadas por el amor de las madres?
¿Por qué no hay un solo manual
de cómo recuperar la razón
luego de que te arrebatan una parte del cuerpo?
Nunca sentí más miedo
Ni más ternura
Ni menos mesura...
Ni más amor
Cristobal es la prueba definitiva
de que no soy más que un animal
embriagado por la locura
de perpetuar y multiplicar el amor