viernes, 14 de junio de 2013

Commencement

Mientras camino hacia el puente no me saco de la cabeza la sensación de que acabo de dejar los mejores años de mi vida atrás.

Hacía tanto tiempo que no me maravillaba con solo ver un día soleado que no puedo esquivar el miedo de lo que viene. Qué sigue después de esta ligereza, de esta plena sencillez? Difícil creer que algo mejor.

El miedo se convirtió en insomnio y días después, el insomnio fue un ataque de pánico en un taxi. Las carteras de cuero funcionan perfecto como bolsas para el mareo.

Qué viene después? Qué puede ser mejor? Qué puede ser por lo menos igual?

Mi yo autosaboteador trata de convencerme de que se acabó. De regreso a la conformidad del eterno color de panza de burro.


De ninguna manera. NO.

Hoy, mientras mi desvelo persiste, duermen en mi casa las tres personas que me renuevan la fe solo con tenerlos cerca. Los que huelen a hogar y son mi verdadera cordura.

La vida solo se pone mejor, me insisten, me prometen. Les creo. Siempre les creo.Y decido seguir siendo feliz, aunque sea solo por tanto amor.

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